diciembre 04, 2011

Hombres detrás del sol

Es admirable la persistencia de un cineasta en el descredito. Al concluir la premiere de “Men behind the sun” (hēi tài yáng 731), 1988, el público permaneció en silencio durante varios minutos, devastado en las butacas. Mou Tun-fei, el director, diría después que en China su película llegó a recaudar dieciséis paros cardiacos durante su cortísima temporada. “Men behind the sun” no tuvo publicidad alguna, ni siquiera afiche, el público no había sido advertido. Se apagan las luces y te apuñalan en los ojos. Un film sobre el genocido debe cobrar víctimas: matar la cómoda ignorancia y el esfuerzo por olvidar. “Men behind the sun” versa sobre los experimentos “científicos” que ejecutó Japón contra ciudadanos chinos.

Leer nota completa

septiembre 11, 2011

La explosión del mondo

¿Te quedas prendido en NatGeo cuando haciendo zapping te topas con programas como “Tabú”, “Segundos catastróficos” o “Autopsia animal”? ¿Cuándo eras chibolo te juntabas con tus patas para ver un VHS, borroso de tanto ser copiado, de la infame “Caras de la muerte”? Entonces quizá te preguntes en qué momento el documental se volvió un doloroso placer para los ojos y un reto para tu estómago. ¿Quienes comenzaron haciendo focus en la cochinada?

Leer nota completa

julio 27, 2011

Los 100 post de la Tetona de Fellini


Se me permita hacer una pausa (otra), para mencionar que este blog de cine que se actualiza a velocidad de caracol acaba de cumplir sus primeros 100 posts. Es una insignificancia considerando que la Tetona de Fellini existe desde el 2006, cuando sólo existían unos cuantos cientos de blogs de cine y tiempos en los que incluso cuando me demoraba mucho en postear (osea siempre), algún lector alguna vez me recriminó mi periocidad dilatada. Ahora puedo irme a dormir un año y nadie pregunta por el próximo número.

Leer nota completa

junio 16, 2011

Pongo mi maleficio en ti

De su canción más famosa, “I put a spell on you”, voces escandalizadas dijeron que parecía interpretada por un caníbal, que cantaba mientras se comía a alguien. En sus actuaciones solía salir de un ataúd, tenía como mascota a un cráneo humano y se vestía con parafernalia vudú. Era el candidato perfecto para que el Ku Klux Klan le prenda fuego y lo mande de regreso al infierno. Screamin' Jay Hawkins, el pionero del Shock Rock, incluso antes de que existiera el rock.

Leer nota completa

mayo 16, 2011

En compañia de lobos

El hombre es el lobo del hombre y es de personas civilizadas temer al hombre-lobo. Desde tiempos remotos los pueblos han cultivado la preocupante creencia de un ser humano capaz de mutar en bestia para asesinar al prójimo. Para la Europa cristiana y su visión de sí misma como el rebaño de Dios, naturalmente tenía que ser el lobo la mascota de Satán. En otras regiones del mundo: tigres, osos, hienas, se encargarían de la tarea. Infinidad de pruebas existen de que las supersticiones son cosa seria, pueden dirigir la vida cotidiana y hasta producir decretos supremos. En Argentina, desde 1973, el Presidente debe, por ley, apadrinar a los séptimos hijos para aplacar  la marginalización que estos sufrían por ser considerados portadores de la maldición del “lobizón”. Las séptimas hijas reclamaron de inmediato también beneficiarse del padrinazgo presidencial, ellas también podían convertirse en mujeres-lobo. No sabemos si después los lobizones pasan a ocupar puestos al servicio del gobierno.

Leer nota completa

marzo 29, 2011

La materia del odio

Los pensamientos son materia. Y los cuerpos energía pensante. Uno puede zambullirse en la depresión hasta que un día ya no es solamente ese desaliento con su peso inmaterial, de repente te lo encuentras bien dibujado en tus radiografías, biopsias o electrocardiogramas. Aquel pensamiento terminó de horadar tu cráneo, ahora prospera por su cuenta a expensas de tu cuerpo. El amor puede corromperse tanto que puedes despertar junto a un organismo con tentáculos a quien dejarás succionar toda tu lucidez. Y esto es lo que ocurre en “Possession” (1981) de Andrzej Zulawski. El odio vuelto materia voraz.

Leer nota completa

febrero 14, 2011

Tirate al mar y ahógate

Los adolescentes siempre serán admirados y temidos. Para el cine pocas cosas son más edificantes que la juventud perdida. Ya sea para su escarmiento o exaltación, el adolescente fue y será héroe en miles de fábulas. Para aquel que soporte el peso del futuro, más que del pasado; aquel que se desvela soñando con ser diferente pero que sufre por no parecerse a nadie, para todos ellos siempre habrá películas que canten sus penas o canciones que los pinten de cuerpo entero. O ambas cosas, como en este caso. Pete Townshend, el ambicioso líder de The Who, construyó su última ópera rock alrededor de un muchacho intranquilo de Londres, “Quadrophenia” (1973). Pocos años después, el debutante Franc Roddam adaptaría el relato, no en la forma de un musical, sino como una gran película en sus propios términos, “Quadrophenia” (1979).

Leer nota completa

enero 17, 2011

Viva la muerte

Las camisas azules ya desfilaban por las ciudades derrotadas. La guerra en España acababa de terminar y los vencedores se relamían por liquidar a sus últimos enemigos. “¡Viva la muerte!”, gritaban necrofílicos los altoparlantes en los pueblos. Tú, comunista, enemigo de Dios, que te escondes en un sótano, protegido temerosamente por tus familiares, te vamos a encontrar y te vamos a meter una bala por el culo. “Así tengamos que matar a la mitad de la población”. Un niño, llamado Fernando Arrabal, perdió a su padre. Fue llevado a prisión en espera del plomo. Por ahí dicen que logró fugarse, pero nadie lo volvió a ver. Mucho tiempo después, cuanto Francisco Franco y su régimen ya desfallecían de senectud, Arrabal realizó un film de vena surrealista inspirado en su infancia de pesadilla que nadie podría ver en la España dormida. “Viva la muerte” (1970).

Leer nota completa

diciembre 09, 2010

El mirón

“Peeping Tom” (1960) era una película aborrecible. La prensa gritó indignada: los responsables debían ser castigados, los negativos incinerados y su director apartado de su oficio. Un crítico dispuso que fuera lanzada a una cloaca, pero aún así, advirtió, seguiríamos percibiendo su hedor. Y así fue. Su “pestilencia” en lugar de disiparse es más intensa que nunca. Pero eso vino mucho después. En el mismo año en que se estrenó la clásica “Psicosis” (1960), el director Michael Powell lanzó su propia cinta sobre un psicópata. El problema fue que aquel lunático era aficionado al cine y cómplices de sus asesinatos eran todos aquellos que observaban, confortablemente hasta entonces, en la sala oscura.

Leer nota completa

octubre 18, 2010

El triunfo del titiritero

Me pregunto cómo fue posible que no me enamorara de la niña Jennifer Connelly. Ella tenía 14 años y su rostro ya era la perdición para la cámara. ¿Será porque la conocí a través de un televisor pequeño y a blanco y negro? No creo. La razón es que a los ocho años ninguna niña puede ser más fascinante que aquella galería de duendes jaraneros y esas escenografías de pesadilla del film favorito de mi infancia, “Laberinto” (1986).

Leer nota completa